La hipoteca del inversor
Cuánto te presta el banco, qué mira y cómo conseguir mejores condiciones.
1¿Cuánto te presta el banco?
Para una vivienda de inversión (no vas a vivir en ella), los bancos suelen financiar como máximo el 70-80% del precio de compra. Para vivienda habitual llegan al 80%, y los menores de 35 pueden alcanzar el 95-100% con los avales ICO.
Además de la entrada, necesitas pagar los impuestos y gastos de la compra (ITP + notaría + registro, entre un 7% y un 12% según la comunidad). Regla rápida: ten ahorrado un 30-35% del precio para una inversión.
2Qué mira el banco de ti
Ratio de endeudamiento: todas tus cuotas mensuales (incluida la nueva) no deben superar el 35-40% de tus ingresos netos.
Estabilidad de ingresos: contrato indefinido con antigüedad, o 2-3 años de autónomo con buenas declaraciones.
Historial: sin impagos ni figurar en ficheros como ASNEF.
Ahorro demostrable: quieren ver de dónde sale la entrada.
Algunos bancos cuentan el 50-70% del alquiler futuro como ingreso: pregúntalo, cambia mucho el cálculo.
3Fijo, variable o mixto
Fijo: misma cuota siempre. Duerme tranquilo, ideal si el cashflow es justo.
Variable (euríbor + diferencial): más barata cuando el euríbor baja, pero puede subir. Solo si tienes colchón.
Mixto: fijo los primeros 5-10 años y variable después. Punto medio razonable.
Compara siempre la TAE, no solo el tipo: incluye comisiones y productos vinculados (seguros, nóminas...).
4Trucos para negociar
Pide oferta en 3-4 bancos a la vez y ponlos a competir: enseña las ofertas de unos a otros.
Un bróker hipotecario puede conseguir condiciones que tú no; suele cobrar 1-3% pero a veces compensa.
Cuidado con las vinculaciones: un seguro de vida caro puede comerse lo que ahorras en diferencial.
La tasación la puedes encargar tú a una tasadora homologada y llevarla a varios bancos.
5Errores típicos
Firmar con el primer banco "porque ya me conocen".
No dejar colchón: tras la compra deberías conservar 6 meses de cuotas ahorrados.
Olvidar que la cuota no es el único gasto: IBI, comunidad, seguro, mantenimiento y vacíos existen.
Hipotecarte al límite del 40% de endeudamiento: cualquier imprevisto te ahoga.
La teoría está bien. Los números, mejor.
Aplica lo que acabas de leer analizando una inversión real con datos de tu zona.
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